INTRODUCCIÓN
SALMOS DE ACCIÓN DE GRACIAS
SALMO 9: Defendiste mi causa y mi derecho
SALMO 18 (17): Tú salvas al pueblo afligido
SALMO 22 (21): Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
SALMO 28 (27): Escucha mi voz suplicante
SALMO 30 (29): Cambiaste mi luto en danzas
SALMO 32 (31): Perdonaste mi culpa y mi pecado
SALMO 34 (33): Gustad y ved qué bueno es el Señor
SALMO 40 (39): Aquí estoy para hacer tu voluntad
SALMO 66 (65): Qué admirables son tus obras
SALMO 67 (66): Que todos los pueblos te alaben
SALMO 68 (67): Nuestro Dios es un Dios que salva
SALMO 92 (91): Es bueno dar gracias al Señor
SALMO 116 (114-115): Caminaré en presencia del Señor
SALMO 118 (117): Este es el día en que actuó el Señor
SALMO 124 (123): Como un pájaro de la trampa del cazador
SALMO 129 (128): El Señor rompió las coyundas de los malvados
SALMO 138 (137): Cuando te invoqué, me escuchaste
SALMOS DE ALABANZA
SALMO 8: Qué admirable es tu nombre en toda la tierra
SALMO 19 (18): El cielo proclama la gloria de Dios
SALMO 29 (28): La voz del Señor
SALMO 33 (32): Aclamad, justos, al Señor
SALMO 65 (64): Tú mereces un himno en Sion
SALMO 76 (75): Dios es grande en Israel
SALMO 103 (102): Bendice, alma mía, al Señor
SALMO 104 (103): Todo lo hiciste con sabiduría
SALMO 105 (104): Recordad las maravillas que hizo el Señor
SALMO 111 (110): Grandes son las obras del Señor
SALMO 113 (112): Bendito sea el nombre del Señor
SALMO 117 (116): Alabad al Señor todas las naciones
SALMO 135 (134): Tu recuerdo de edad en edad
SALMO 139 (138): Tú me sondeas y me conoces
SALMO 146 (145): El Señor levanta a los humillados
SALMO 147 (146-147): El Señor se complace en sus fieles
SALMO 148: Alaben todos el nombre del Señor
SALMO 149: El Señor ama a su pueblo
SALMO 150: Todo viviente alabe al Señor
SALMOS DE PEREGRINACIÓN
SALMO 15 (14): ¿Quién puede habitar en tu monte santo?
SALMO 24 (23): El Señor es el Rey de la gloria
SALMO 26 (25): He procedido con rectitud
SALMO 46 (45): El Señor está con nosotros
SALMO 47 (46): Dios reina sobre las naciones
SALMO 48 (47): Grande es el Señor en Sion
SALMO 84 (83): Dichosos los que viven en tu casa
SALMO 87 (86): El Señor ama a Sion
SALMO 93 (92): El Señor reina, ceñido de poder
SALMO 96 (95): Regirá el orbe con justicia
SALMO 97 (96): El Señor es rey sobre toda la tierra
SALMO 98 (97): El Señor revela a las naciones su justicia
SALMO 99 (98): Santo es el Señor, nuestro Dios
SALMO 100 (99): Dios nos hizo y somos suyos
SALMO 106 (105): Se olvidaron de Dios, su salvador
SALMO 114 (113A): Cuando Israel salió de Egipto
SALMO 115 (113B): Los que temen al Señor confían en el Señor
SALMO 122 (121): Vamos a la casa del Señor
SALMO 125 (124): Los que confían en el Señor
SALMO 126 (125): Cuando el Señor cambió la suerte de Sion
SALMO 127 (126): Si el Señor no construye la casa
SALMO 134 (133): Bendecid al Señor los siervos del Señor
SALMO 136 (135): Porque es eterna su misericordia
SALMO 145 (144): El Señor es bueno con todas sus criaturas
SALMOS DE LAMENTACIÓN Y SÚPLICA CONFIADA
SALMO 3: Tú, Señor, eres mi escudo
SALMO 4: Me diste alivio en la angustia
SALMO 5: No eres un Dios que ame la maldad
SALMO 6: El Señor ha escuchado mi súplica
SALMO 7: Daré gracias al Señor porque es justo
SALMO 10 (9): No te olvides de los humildes
SALMO 11 (10): El Señor aborrece al que ama la violencia
SALMO 16 (15): Tú, Señor, eres mi único bien
SALMO 23 (22): El Señor es mi pastor
SALMO 27 (26): El Señor es mi luz y mi salvación
SALMO 39 (38): El hombre es un soplo fugaz
SALMO 42 (41) # 43 (42): Sed del Dios vivo
SALMO 56 (55): En Dios confío y no temo
SALMO 59 (58): Tú eres mi refugio en el peligro
SALMO 61 (60): Tú eres mi refugio
SALMO 63 (62): Mi alma está sedienta de ti
SALMO 91 (90): Al amparo del Altísimo, a la sombra del Omnipotente
SALMO 108 (107): Con Dios haremos proezas
SALMO 121 (120): El auxilio me viene del Señor
SALMO 123 (122): A ti levanto mis ojos
SALMO 131 (130): Como un niño en brazos de su madre
SALMOS DE LAMENTACIÓN COLECTIVA
SALMO 12 (11): Tú, Señor, nos guardarás y nos librarás
SALMO 44 (43): Levántate a socorrernos
SALMO 60 (59): Con Dios haremos proezas
SALMO 74 (73): Acuérdate de tu comunidad
SALMO 80 (79): Que brille tu rostro y nos salve
SALMO 90 (89): Señor, tú has sido nuestro refugio
SALMO 137 (136): Junto a los canales de Babilonia
SALMOS PENITENCIALES Y DE CONFIANZA
SALMO 13 (12): Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho
SALMO 17 (16): Guárdame como a las niñas de tus ojos
SALMO 25 (24): Enséñame, Señor, tus caminos
SALMO 38 (37): En ti, Señor, pongo mi esperanza
SALMO 51 (50): Ten piedad de mí, oh Dios
SALMO 54 (53): El Señor sostiene mi vida
SALMO 55 (54): Yo confío en ti, Señor
SALMO 57 (56): Elévate sobre el cielo, Dios mío, y llene la tierra tu gloria
SALMO 62 (61): Solo Dios es mi roca y mi salvación
SALMO 64 (63): Protege mi vida del terrible enemigo
SALMO 69 (68): Me llega el agua al cuello
SALMO 70 (69): Señor, date prisa en socorrerme
SALMO 71 (70): No me rechaces ahora en la vejez
SALMO 77 (76): En mi angustia busco a Dios
SALMO 86 (85): Tú, Señor, me ayudas y consuelas
SALMO 88 (87): Mi vida está al borde del abismo
SALMO 102 (101): Tú eres siempre el mismo
SALMO 120 (119): Líbrame, Señor, de los labios mentirosos
SALMO 130 (129): Desde lo hondo a ti grito, Señor
SALMO 140 (139): Defiéndeme, Señor, de la mano perversa
SALMO 141 (140): Suba mi oración como incienso en tu presencia
SALMO 142 (141): Atiende a mi clamor, que estoy agotado
SALMO 143 (142): En la mañana hazme escuchar tu gracia
SALMOS DE IMPRECACIÓN
SALMO 35 (34): Yo soy tu salvación
SALMO 52 (51): La suerte del pérfido
SALMO 58 (57): Hay un Dios que juzga en la tierra
SALMO 79 (78): Salva a los condenados a muerte
SALMO 83 (82): Oh Dios, no te quedes inmóvil y callado
SALMO 94 (93): Levántate, juzga la tierra
SALMO 109 (108): Dios es el defensor del pobre
SALMOS REALES Y MESIÁNICOS
SALMO 2: He entronizado a mi rey
SALMO 20 (19): El Señor da la victoria a su Ungido
SALMO 21 (20): El rey se alegra por tu fuerza
SALMO 45 (44): Prendado está el rey de tu belleza
SALMO 72 (71): Que defienda a los humildes del pueblo
SALMO 89 (88): Anunciaré tu fidelidad por todas las edades
SALMO 101 (100): Voy a cantar la bondad y la justicia
SALMO 110 (109): Siéntate a mi derecha
SALMO 132 (131): El Señor hizo a David un juramento
SALMO 144 (143): Líbrame de la mano de los extranjeros
SALMOS SAPIENCIALES
SALMO 1: El Señor protege el camino de los justos
SALMO 14 (13): No hay quien obre bien
SALMO 31 (30): A tus manos encomiendo mi espíritu
SALMO 36 (35): Tu luz nos hace ver la luz
SALMO 37 (36): Los justos poseen la tierra
SALMO 41 (40): Dichoso quien socorre al desvalido
SALMO 49 (48): El hombre no perdura en la opulencia
SALMO 53 (52): ¿No aprenderán los malhechores?
SALMO 73 (72): Mi felicidad es estar junto a Dios
SALMO 78 (77): Lo que nos contaron nuestros antepasados
SALMO 107 (106): Clamaron al Señor y él los salvó
SALMO 112 (111): Dichoso quien teme al Señor
SALMO 119 (118): Dichoso el que camina en la ley del Señor
SALMO 128 (127): Que el Señor te bendiga desde Sion
SALMO 133 (132): Que vivan unidos los hermanos
ORÁCULOS
SALMO 50 (49): El Señor juzga a su pueblo
SALMO 75 (74): Yo juzgaré rectamente
SALMO 81 (80): Ojalá me escuchase mi pueblo
SALMO 82 (81): Levántate, oh Dios, y juzga la tierra
SALMO 85 (84): La salvación está cerca
SALMO 95 (94): Aclamemos jubilosos al Señor
RELACIÓN DE LOS SALMOS
Este poemario en prosa, Salmodia en mí: el eco de tu voz , completa la cuatrilogía que Miguel de Santiago ha publicado en esta misma colección, dedicada a los distintos tipos de oración que aparecen enumerados en los clásicos de espiritualidad. Si en los anteriores poemarios el autor se centraba en la oración contemplativa y la oración mental, en el presente se adentra en la que podemos llamar oración vocal, puesto que recoge el eco personal de cada uno de los ciento cincuenta salmos de la Biblia en el alma del poeta.
Esta salmodia es canto poético y oración, con gran capacidad expresiva y rítmica, en la que se recoge una amplia gama de sentimientos del ser humano de todos los tiempos: confianza en Dios, alabanza, acción de gracias, adoración, lamento, angustia, súplica, arrepentimiento#